Qué son los CFD, riesgos y beneficios

Los CFD se han vuelto muy populares entre los inversionistas en los últimos años, principalmente entre aquellos que no temen al riesgo a la hora de poner su dinero. Si bien muchos brokers desalientan o simplemente no recomiendan la inversión en ellos, pueden resultar una excelente oportunidad de generar grandes retornos.

Por supuesto que un activo que promete grandes beneficios, trae consigo un riesgo proporcional. Es por eso, que antes de comenzar a invertir en CFD conozcas bien su funcionamiento. 

En este artículo, vamos a comentar las bases de lo que debes saber si quieres ganar dinero invirtiendo en bolsa con CFD. Y veremos, cuáles son las principales diferencias con otros activos y por qué son considerados un “arma de doble filo”.

Para comenzar ¿Qué es un CFD?

Los Contracts For Difference o Contratos por diferencia (CFD, por sus siglas en inglés) son derivados financieros, mediante los cuales dos partes acuerdan intercambiar la diferencia entre el valor de entrada y el de salida de un determinado activo.

Para ser más claros, cuando un comprador adquiere un CFD, pronostica que el precio de determinado activo (pueden ser acciones, índices, materias primas, etc.) subirá (se denomina call) o bajará (lo llamamos put). Si su predicción resulta acertada, recibirá una ganancia proporcional a la variación del precio del activo.

Lo que diferencia a los CFD de otros instrumentos financieros es que cuando tenemos uno de estos contratos, no estamos en posesión del activo subyacente. Solo se estará especulando con el comportamiento del precio de dicho activo. 

El apalancamiento en los CFD, un arma de doble filo

Por lo general cuando se opera con Contratos por Diferencia, el bróker ofrece la posibilidad de apalancarnos. ¿Qué quiere decir esto? Pues bien, apalancamiento significa que por cada dólar que invirtamos en estos derivados, el bróker nos “prestará” una cantidad superior para nuestra inversión.

Dicho en otras palabras, si, por ejemplo, el bróker nos ofrece un apalancamiento de 1:10, quiere decir que, por cada dólar desembolsado, nuestra inversión se multiplicará por 10. 

Las ganancias o pérdidas que surjan por el porcentaje en el cuál varió el precio del activo subyacente, serán en base al monto apalancado. Así, podremos estar obteniendo un rendimiento muy grande con respecto al desembolso real de dinero que hagamos. O también una pérdida muy rápida de nuestro capital inicial.

¿Qué activos se pueden negociar mediante los CFD?

Los CFD permiten una gran versatilidad en cuanto a los activos sobre los que se pueden operar. Los contratos por diferencia más comunes se hacen sobre acciones que cotizan en bolsa. 

Sin embargo, la popularización de este producto financiero, hizo que los brokers ofrezcan CFD con un sinfín de activos. Materias Prima, índices, Divisas, y más recientemente, criptomonedas. 

Veamos un ejemplo de operación con CFD

Supongamos que deseamos adquirir un CFD de una acción de la empresa Facebook. Como creemos que el valor de las acciones subirá, abrimos una operación Call. Nuestro bróker, nos ofrece un apalancamiento de 1:10. Por lo que, al desembolsar 100 dólares, nuestra inversión será de 1000 dólares en total.

Al momento de abrir nuestra posición el precio de la acción de Facebook es de 50 dólares. Al momento del cierre de nuestra posición (cuando vendemos) el preció subió a los 55 dólares. Es decir que tuvo un aumento del 10% en su valor.

Como nuestra predicción resultó ser correcta, tendremos una ganancia. ¿De cuánto? Pues será igual al aumento proporcional del valor de la acción de Facebook, sobre nuestra inversión apalancada. De esta manera, tendremos una ganancia de $1000 * 10% = 100 dólares. 

En este ejemplo vemos claramente por qué antes comentamos que el apalancamiento resulta un arma de doble filo. Aquí hemos ganado 100 dólares, lo que representa un retorno de nuestra inversión del 100%. Recordemos que nuestro desembolso fue de solo 100 dólares. Sí, hemos duplicado nuestra inversión en relativamente poco tiempo. 

Ahora bien, ¿qué hubiera pasado si hubiéramos fallado en nuestra predicción y el precio de las acciones de Facebook hubiera bajado? Pues bien, las pérdidas también son proporcionales a la variación del precio del activo subyacente.

Veamos qué hubiera pasado si el precio de la acción, que era de 50 dólares, hubiera bajado hasta los 45 (-10%). Nuestra inversión apalancada era de $1000, así que hubiéramos perdido el 10% de ese monto, es decir 100 dólares. Lo que equivale al total de lo que habíamos puesto originalmente. Lo hubiéramos perdido todo.

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