¿Es rentable invertir en materias primas en 2021?

Las materias primas son activos valorados por la sociedad desde hace literalmente miles de años. Mucho antes de la existencia de las acciones o cualquier producto financiero, la gente ya atesoraba materias primas como reserva de valor. Desde metales preciosos hasta cosechas. 

Hoy en día, en pleno 2021, parece extraño que estos activos sigan siendo tan valorados frente a otros mucho más contemporáneos como las criptomonedas, entre otros. Sin embargo, su precio relativamente constante, convierte a muchas de las materias primas en importantes reservas de valor frente a las turbulencias del mercado.

En este artículo vamos a ver algunas buenas razones para que consideres comenzar a invertir en materias primas.

¿En qué materias primas puedo invertir?

Existen dos grandes grupos para dividir a estos activos: las materias primas duras y las blandas. Aunque todas ellas son consideradas commodities en la jerga financiera. 

Las duras son aquellas que requieren de un esfuerzo de perforación para ser extraídas. Algunos ejemplos de este tipo son el petróleo, el oro, la plata, el gas natural, el cobre y un largo etc.

Por otro lado, las materias primas denominadas “blandas” son aquellas que se obtienen mediante el cultivo o la cría. Algunas de ellas son el maíz, el trigo, la soja o el ganado.

¿Cómo invertir en materias primas?

Para ganar dinero invirtiendo en bolsa existen distintas estrategias y productos financieros que podemos utilizar. Los brokers o plataformas de inversión online, suelen ofrecer algunas de las siguientes opciones para optimizar la inversión:

  1. Comprar directamente el producto. Esto implica hacerse con la propiedad de el activo en cuestión. Por ejemplo, de un barril de petróleo. 
  2. Mediante CFD. Los CFD son contratos en los que se acuerda el pago de una diferencia proporcional a la inversión sobre la variación del valor de un activo.  Los CFD suelen tener la opción de apalancamiento.
  3. Mediante Futuros: los contratos de futuros implican el acuerdo de las condiciones de compra o venta (el precio incluido) que se concretarán en un plazo determinado de tiempo.
  4. Mediante Opciones: las opciones permiten adquirir el derecho de compra o venta (pero no la obligación de llevarla a cabo) sobre las materias primas antes de determinado plazo de tiempo.
  5. A través de fondos de inversión o ETF: los Exchange- Traded Funds ofrecen, a grandes rasgos, la posibilidad de invertir en el valor de las materias primas, sin tener la propiedad de las mismas.

¿Entonces vale la pena invertir en materias primas?

Como hemos visto, existen diversos productos y derivados financieros que permiten maximizar el rendimiento de una inversión en materias primas. Y lo mejor de todo, es que cada uno de ellos, se adaptan perfectamente al perfil de cada inversor, existiendo algunos que conllevan un riesgo mayor (como los CFD) y otros con un riesgo menor (como los ETF). Además, que pueden también adaptarse al presupuesto de cada persona.

Ahora bien, ¿Qué pasa con el valor de las materias primas? Tomemos como ejemplo algunas de las materias primas más comerciadas en el mercado. 

Empecemos por el oro, la materia prima por excelencia. Este metal ha sido reserva de valor desde los comienzos de las civilizaciones avanzadas. Y hoy en día eso no ha cambiado. A pesar de algunos descensos muy circunstanciales en su valor, este se ha mantenido en una tendencia alcista, al menos los últimos 3 años. Por lo que resulta una apuesta casi segura como inversión al largo plazo.

En cuanto al barril de petróleo podemos ver como después de varios desplomes en su valor, principalmente a mediados de 2020 donde tocó un mínimo por debajo de los 20 dólares, este se ha ido recuperando poco a poco. Desde aquel momento, su valor ha crecido en un casi 300%, reportando importantes ganancias para aquellos que apostaron por él. Por supuesto que su valor está muy ligado a cuestiones geopolíticas, entre otras, que lo convierten en una apuesta un tanto riesgosa.

Viendo el valor de materias primas blandas como el de la soja, podemos observar que su valor se mantuvo relativamente estable (en comparación con otros activos) hasta la crisis de la pandemia en 2020, donde su valor creció rápidamente. Y aún hoy se mantiene alto.

En definitiva, vemos como las materias primas aumentan o mantienen su valor en momentos de crisis de los mercados, lo que hace que los inversionistas siempre dispongan de algunas de ellas para diversificar sus carteras. 

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